domingo, 16 de mayo de 2010


Las tres reglas:
Primera: La paradoja. La vida es un mi
sterio, no pierdas el tiempo deduciéndola.
Segunda: Humor. No pierdas su sentido, sobre todo en ti. Te dará una fuerza colosal.
Tercera: Cambio. No hay nada que perdure.
Toda una vida puede cambiar en un segundo y jamás se presiente cuando llega.

Recuerda quien eres. ♥ 
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Es horrible temer el sitio que una vez amaste. Ver una esquina que antes conocías perfectamente y tener miedo de su sombra, no atreverte a subir unos escalones familiares. Nunca he sabido lo que es vivir con miedo, tener miedo de volver a casa sola, miedo de encontrar polvo blanco en el buzón, a la oscuridad y a la noche. Tener miedo a la gente, siempre he creído que el miedo era cosa de los demás, la gente mas débil, nunca lo había sentido. Hasta que ocurrió, y cuando te alcanza sabes que siempre ha estado ahí, al acecho, bajo la superficie de todo cuanto amabas y se te eriza el bello, se te encoge el corazón y ves caminar a la persona que una vez fuiste y te preguntas si volverás a ser esa persona.

Es curioso lo intensos que son esos momentos tan tontos. Algo que no dura más de 12 segundos y que queda grabado para el resto de tu vida.

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Tienes seis sonrisas, ¿sabes? Una cuando algo te hace reír de verdad, otra cuando te ríes sólo por cortesía, la tercera, cuando te sientes incómoda, otra cuando te ríes de ti misma, la quinta es cuando algo te sorprende, y la sexta… cuando hablas de tus amigos.

En todas las relaciones siempre llega lo que llamo el momento del "oh oh", cuando algo pasa y sabes que es el principio del fin. Y de repente te pones a pensar y oh oh...

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¿Conoces la leyenda de que nos parten en dos mitades y que nos pasamos la vida buscando la otra mitad...?
Tu eres la mía.

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Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi… De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas… Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti… Y tu sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos… Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya
 
 ♥   ♥   ♥   ♥  

Ese momento cuando besas a alguien y desaparece todo lo que tienes alrededor y lo único que existe eres tu y esa persona. Y te das cuenta de que esa persona es el único hombre al que debes besar el resto de tu vida y sientes por un momento algo realmente asombroso y quieres reir y también llorar. Te inunda la felicidad de haberlo encontrado y te invade el temor de perderlo al mismo tiempo'


Lo que intento decirte es que entiendo lo que es sentirse el ser más insignificante, pequeño y patético de la humanidad. Lo que es sentir dolor en partes del cuerpo que ni siquiera sabías que tenías. Y da igual cuantas veces te cambies de peinado o en cuantos gimnasios te anotes o cuantos vasos de Chardonay tomas con tus amigas porque sigues acostándote todas las noches repasando todos los detalles y preguntándote que hiciste mal o que pudiste haber malinterpretado y cómo mierda pudiste pensar que eras tan feliz. A veces incluso logras convencerte de que él verá la luz y se presentará en tú puerta. Y después de todo eso, aunque esa situación dure mucho tiempo, vas a algún lugar nuevo y conoces gente nueva que te hace recuperar tu amor propio y vas recomponiendo tu alma, pedazo a pedazo y toda esa época difusa, esos años de tu vida que has malgastado, también han podido desvanecerse.


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Igual que cuando me miraste y creí que me ibas a atravesar,
entonces nada de lo que decías tenía sentido,
ni siquiera recuerdo de que estaba hablando.

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