
Hoy, el chico de la sonrisa traviesa volvió, y como es su costumbre, no volvió para quedarse...
Volvio para drogarme con su presencia, para distorsionar mi sentido común, para hacer que traicione mis propias promesas, para alegrarme la existencia, siquiera, un solo día o una noche, para hacerme sentir que es el mundo quien esta en contra de lo que "ambos sentimos", y para que al irse... vuelva a sentir la misma soledad asfixiante, que siempre me causa su partida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario