Hay algunas cosas que a pesar de hacernos daño, o de doler, que a veces es lo mismo y a veces no, no queremos olvidar. Otras querríamos olvidarlas y están grabadas en la memoria, tatuadas con lágrimas en las mejillas, esculpidas en las arrugas de la frente. Yo no quiero olvidar que hay mañanas que amanecen mejor, ni quiero olvidar por qué. No quiero olvidar que hay ojos que no necesitan mirar para contar porque se adivinan en la distancia. No quiero olvidar que hay amores que matan y puños que atan. No quiero olvidar que el mundo lo construyo yo cada minuto, y si pierdo un minuto pierdo mi mundo. No quiero olvidar que la risa no siempre es más fácil que el llanto, pero tampoco siempre es más divertida. No quiero olvidar que estoy viva ni que mañana puedo no estarlo. No quiero olvidar que el amor existe, que quiero y que me quieren, y que a veces el amor duele tanto como el desamor, o incluso más. No quiero olvidar algunos besos, algunos lugares, algunos amaneceres, algunas personas. No quiero olvidar el olor de un bebé, ni una risa infantil, ni el primer adiós. No quiero olvidar. No quiero perder cosas. No quiero que con el paso de los años olvide como me sentía en mi cumpleaños cuando era niña. O la primera vez que ví el mar. O aquellos veranos en el pueblo con los abuelos. Aquellas tardes jugando en casa. Aquellos momentos, Aquellos años. Aquellos días. Aquella vida.
Sabes que probablemente no esté bien sentir lo que sientes… incluso a veces piensas que eres tonta por hacerlo…, puede que sea imposible, absurdo, pero es lo que sientes. Los que te quieren intentan que elijas lo que te hará menos daño, pero tú sabes que tomar el camino fácil no es la solución, y que aunque digas que hoy empiezas a olvidar al final pasan los días y todo sigue estando muy dentro de ti, como si nunca hubiera habido una pizca de intención por borrarlo… y quizá ese sea el problema. Puede ser una locura, no tener ni pies ni cabeza, pero es así, y por mucho que puedan o no opinar, nadie más que tú conoce tus verdaderos sentimientos, y nadie más que tú sabe cuánto le quieres o hasta que punto te arriesgarías por él…
Sabes que probablemente no esté bien sentir lo que sientes… incluso a veces piensas que eres tonta por hacerlo…, puede que sea imposible, absurdo, pero es lo que sientes. Los que te quieren intentan que elijas lo que te hará menos daño, pero tú sabes que tomar el camino fácil no es la solución, y que aunque digas que hoy empiezas a olvidar al final pasan los días y todo sigue estando muy dentro de ti, como si nunca hubiera habido una pizca de intención por borrarlo… y quizá ese sea el problema. Puede ser una locura, no tener ni pies ni cabeza, pero es así, y por mucho que puedan o no opinar, nadie más que tú conoce tus verdaderos sentimientos, y nadie más que tú sabe cuánto le quieres o hasta que punto te arriesgarías por él…

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